GERENCIA ECOLÓGICA, Nueva visión de las organizaciones modernas
Los teóricos de las organizaciones han
definido como la adaptación de la organización al entorno como teoría de la
contingencia. Para esta investigación se consideran los aportes de Morgan (1996:38-40),
quien expresa que: “no hay un modo óptimo de organización. La forma apropiada
depende de la clase de tarea o entorno con el que se esté relacionando.
Las organizaciones son sistemas abiertos
que necesitan gestionar cuidadosamente, satisfacer y equilibrar sus necesidades
internas y adaptarse a las circunstancias ambientales del entorno”. Según
Dávila (2001:499) la edición de Alfaomega del texto “Imágenes de la
organización” de Gareth Morgan, tradujo la expresión teoría de la contingencia
como teoría de la dependencia. De esto se desprende que las organizaciones como
sistemas abiertos dependen de esa actualización constante de la cual los
gerentes y la gerencia de hoy en día deben tener una visión más amplia de ese
sistema de cual uno forma parte.
De acuerdo con lo
expuesto, la supervivencia se ha presentado como un problema de adaptación y la
teoría de la contingencia se presenta como un medio de identificar patrones;
además, dependen para sobrevivir de su habilidad para adquirir un adecuado conjunto
de recursos necesarios que sustenten su existencia; en este esfuerzo mantienen
una competencia con otras organizaciones, y como generalmente los recursos son
escasos, sólo el más hábil sobrevive. Desde esta perspectiva, el entorno es,
por tanto, el factor crítico que determina qué organizaciones tiene éxito y
cuáles fracasan.
Ahora bien, manteniendo una Visión
Ecologista de la Organización , para la gerencia hoy en día debe tomar en
consideración esta perspectiva de la supervivencia se ha presentado como un
problema de adaptación, sin embargo, la teoría ecologista permite entender a la
organización como un todo que depende para sobrevivir de su habilidad de
adquisición del conjunto de recursos necesarios para la sustentación de su
existencia, y como generalmente los recursos son escasos, sólo el más hábil
sobrevive al igual que lo hacen los organismos vivos en el ecosistema. De esta
forma, el entorno se constituye en el factor crítico que además de determinar
el éxito o fracaso de las organizaciones, también selecciona a los competidores
más robustos y elimina a los más débiles, por lo cual las empresas deben
considerar no sólo las relaciones actuales, sino también las pasadas y las
futuras, al igual que los ecosistemas de la naturaleza.
En consecuencia, dos ideas
importantes generadas desde la visión de la ecología, radican en la importancia
de las limitaciones de los recursos en la conformación del crecimiento,
desarrollo y declinación de las organizaciones y el papel de las innovaciones
con éxito en la conformación de las nuevas especies de organización; ideas que
conllevan a la ecología organizacional a estudiar las relaciones existentes
entre las distintas organizaciones, combinando la mano invisible del mercado
(Adam Smith), con la mano visible de la gerencia (Chandler) lo cual le permite
a las empresas de esta era aprender a vivir, manejar la complejidad y
transformar cualquier paradoja en una verdadera ventaja competitiva (Eisley,
1992: 30-31). Gracias a esta perspectiva, se neutraliza la tendencia a la
adaptación generada por la teoría de la contingencia
Ello es debido a que la visión de la evolución organizacional tiende a
ser unilateral y hace énfasis en la escasez de recursos, que es donde se
fundamenta la selección, puesto que ignora el hecho de que en determinadas
circunstancias los recursos pueden ser abundantes y renovables, por lo que las
corporaciones en lugar de competir, pueden colaborar para su existencia. La
ecología percibe que es posible la supervivencia de los más aptos, y no
exclusivamente del más apto. Es decir, se trata de organizaciones que colaboran
entre ellas a fin de comprender y gestionar el mundo y el entorno que los
envuelve.
De esta forma, entran en disputa con la
idea individualista que convierte al mundo social en algo poco manejable. Se
puede entender que, la visión de la organización burocrática basa su sentido de
seguridad en el control de los límites y la organización emergente en la
flexibilidad e innovación. Se destaca entonces, que este nuevo concepto de
organización empresarial está teniendo éxito, porque responde mejor a los
cambios que se han llevado a cabo en el entorno como fruto de las tecnologías
disponibles. Este hecho ha propiciado la aparición de nuevas formas
organizacionales como: flexible, orgánica, virtual, de red, innovadora,
inteligente, entre otras, en virtud de la creciente necesidad de flexibilizar
la estructura de las organizaciones, evitando la resistencia al cambio y
promoviendo la innovación.
El éxito será sólo de aquellas organizaciones
que se comprometan con un futuro nuevo. La organización súper eficiente de la
que se habla depende en gran medida para su organización del moderno interés de
la tecnología, ya que este recurso funcionará de acuerdo a aspectos que son
resultados de procesos de organización: inmediatez de uso, disponibilidad
constante y reducción de esfuerzos. Esto quiere decir que, la tecnología y la
organización tienen en común el hecho de convertir lo complejo en simple, lo
distante en disponible y lo inusual en rutinario. Por otro lado, son pocas las
organizaciones que actualmente están siendo creadas para desarrollar nuevas
tecnologías o productos. Se pueden enumerar muchos factores desde la necesidad
de expandirse más allá de las fronteras nacionales, hasta la transición
obligatoria del capital intelectual, están determinando los cambios, pero
ninguno es más importante que el surgimiento de las tecnologías de internet”
(Byrne, 2000: 36).
A manera de cierre es apropiado destacar
que las revisiones teóricas indican la posibilidad de ausencias formales y
rígidas de estructuras organizacionales evidenciándose hasta el momento un
aplanamiento, virtualización y funcionamiento en red, hecho que permite intuir
que la supervivencia de una empresa en contextos turbulentos dependerá de la
rapidez, calidad, eficiencia, espontaneidad, desestandarización, flexibilidad e
innovación, entre otras. Sin embargo, aún cuando se han operado algunos cambios
organizacionales, muchas de las empresas existentes en el comienzo de este siglo,
continúan funcionando bajo las premisas de hace 20, 30 ó 40 años atrás, es
decir que aún prevalece el modelo del control, los múltiples niveles
funcionales, y por lo tanto la información sigue siendo fragmentada.
De allí que se afirme que, la denominada
“Visión Ecologista de la Organización” se encuentre en fase embrionaria, y en
algún momento se abrirá camino en esta centuria. Mucho de lo expuesto ha sido
discutido por varios investigadores de alguna forma, pues bastante se ha
escrito sobre el futuro, y según el punto de vista que se adopte, cualquiera de
las características de la organización puede convertirse en el rasgo que las
defina en el futuro inmediato.
Eduar Alexander Rivas









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